Hay besos que dejas ir, y hay besos que nunca olvidas.
Hay besos que te duelen, así como hay besos que nunca debiste dar.
Pero también...
hay un beso que esperas con ansias.
Y tal vez nunca llegue.
domingo, 11 de agosto de 2013
martes, 16 de julio de 2013
Muerte
Una niña acaba de ver a su padre envuelto en bolsas plásticas, en una bandeja de metal, cargado por cuatro individuos vestidos de blanco, rodeados de policías. Lo llevaban a la parte trasera de un furgón que, desde el punto de vista donde me encontraba, no era posible ver su contenido. Tal vez serían uno, dos, quizás cinco individuos en similares condiciones que el padre de la niña.
Esta chiquilla gritaba "¡papá!" "¡no!". Gritaba repetidas veces, y lloraba sin cesar. Creo que apenas tiene unos siete años.
Mi hermano me decía, que muchos chicos de esta edad son lo suficientemente inteligentes para saber lo que sucede. Yo pienso que si bien esa niña entiende que su padre ha muerto, y no lo va a volver a ver, no entenderá hasta en unos cuantos años el porqué lo asesinaron.
Me enferma la gente que busca culpables basándose en ridiculeces como "eso le pasó a ese tipo por andar tomando". Y, de acuerdo con lo que dice mi hermano, entonces los motociclistas que mueren bajo las llantas de un tractor en una noche de lluvia, tienen la culpa por andar montando en motocicleta, y los niños que mueren de enfermedades es por andar comiendo tierra, ¿cierto?
El mundo es tan pequeño, pero cada persona es un inmenso mundo de interacciones, emociones, sentimientos y conductas, que pensar en eso te lleva a entender que de una u otra forma eres único, y tienes suerte de seguir con vida.
viernes, 29 de marzo de 2013
Ser dos.
Son escasas esas historias, pero son ciertas, y las he visto.
Cuando dos personas están destinadas a estar juntas... el universo conspira para reunirlas.
Pero conditio sine qua non del universo es esta:
Con la franqueza que ofrece las noches de soledad en silencio, tendido en la cama, mirando al techo. Algunas veces, quedando la almohada húmeda de lágrimas.
Ambos deben desear desde el principio estar uno al lado del otro.
Sin condiciones. Sin peros. Sin intereses.
Y he ahí... el fracaso de muchos.
No escuchan la voz del silencio.
jueves, 21 de marzo de 2013
El problema
EL PROBLEMA
Cuenta una leyenda que en un monasterio budista ubicado en una ladera casi inaccesible de las frías y escarpadas montañas de los Himalayas, un buen día uno de los monjes guardianes amaneció sin vida.
Le hicieron los rituales tibetanos propios para esas ocasiones, llenas de profundo respeto y misticismo.
Sin embargo, era preciso que algún otro monje asumiera las funciones del puesto vacante del guardián. Debía encontrarse el monje adecuado para llevarlas a cabo.
El Gran Maestro convocó a todos los discípulos del monasterio para determinar quien ocuparía el honroso puesto de Guardián.
El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, colocó una magnífica mesita en el centro de la enorme sala en la que estaban reunidos y encima de ésta, colocó un exquisito jarrón de porcelana, y en él, una rosa amarilla de extraordinaria belleza y dijo:
- "He aquí el problema".
- "Asumirá el puesto de Honorable Guardián de nuestro monasterio el primer monje que lo resuelva".
Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un jarrón de gran valor y belleza, con una maravillosa flor en el centro.
Los monjes se quedaron como pretificados, en el más respetuoso silencio, hundidos en sus interrogantes internas...
¿Qué representaría ese bello jarrón con flores?
¿Qué hacer con él?
¿Cuál podría ser el enigma encerrado en tan delicada belleza?
¿Simbolizaría acaso las tentaciones del mundo?
¿Podría ser algo tan simple como que necesitara agua la flor?
Eran tantas preguntas...
En momento determinado, uno de los discípulos sacó una espada, miró al Gran Maestro, y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y...
Zaz!! destruyó todo de un sólo golpe.
Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo:
- "Alguien se ha atrevido no sólo a dar solución al problema, sino a eliminarlo. Honremos a nuestro nuevo Guardián del Monasterio".
En realidad, poco importa cuál sea el problema.
Hay problemas cuyo aspecto nos confunde, pues halaga los sentidos.
En el fondo sigue siendo un problema.
Si un problema, es exactamente eso: un problema, y precisa ser eliminado, no importa que se trate de una mujer sensacional, o de un hombre maravilloso o de un gran amor que se ha esfumado; por más hermoso que haya sido la experiencia que has vivido o lo significativa que haya sido la persona con quien has estado, si no existiera más sentido para ello en tu vida, tiene que ser eliminado.
Muchas personas cargan la vida entera el peso de cosas que fueron importantes en su pasado y que hoy solamente ocupan un espacio inútil en sus mentes, espacio que es indispensable para recrear la vida.
Un antiguo proverbio Chino dice:
"Para que tú puedas beber vino en una copa que se encuentra llena de Té, es necesario primero tirar el té, y entonces podrás servir y beber el vino".
Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios, hasta llegar a las personas del pasado que no tienen más sentido que sigan ocupando un espacio en tu mente.
Exígete a ti mismo lo que te gustaría exigirles a los demás, y a los demás déjalos tranquilos sin esperar NADA de ellos.
Así te ahorrarás disgustos.
DESCONOCIDO
Cuenta una leyenda que en un monasterio budista ubicado en una ladera casi inaccesible de las frías y escarpadas montañas de los Himalayas, un buen día uno de los monjes guardianes amaneció sin vida.
Le hicieron los rituales tibetanos propios para esas ocasiones, llenas de profundo respeto y misticismo.
Sin embargo, era preciso que algún otro monje asumiera las funciones del puesto vacante del guardián. Debía encontrarse el monje adecuado para llevarlas a cabo.
El Gran Maestro convocó a todos los discípulos del monasterio para determinar quien ocuparía el honroso puesto de Guardián.
El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, colocó una magnífica mesita en el centro de la enorme sala en la que estaban reunidos y encima de ésta, colocó un exquisito jarrón de porcelana, y en él, una rosa amarilla de extraordinaria belleza y dijo:
- "He aquí el problema".
- "Asumirá el puesto de Honorable Guardián de nuestro monasterio el primer monje que lo resuelva".
Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un jarrón de gran valor y belleza, con una maravillosa flor en el centro.
Los monjes se quedaron como pretificados, en el más respetuoso silencio, hundidos en sus interrogantes internas...
¿Qué representaría ese bello jarrón con flores?
¿Qué hacer con él?
¿Cuál podría ser el enigma encerrado en tan delicada belleza?
¿Simbolizaría acaso las tentaciones del mundo?
¿Podría ser algo tan simple como que necesitara agua la flor?
Eran tantas preguntas...
En momento determinado, uno de los discípulos sacó una espada, miró al Gran Maestro, y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y...
Zaz!! destruyó todo de un sólo golpe.
Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo:
- "Alguien se ha atrevido no sólo a dar solución al problema, sino a eliminarlo. Honremos a nuestro nuevo Guardián del Monasterio".
En realidad, poco importa cuál sea el problema.
Hay problemas cuyo aspecto nos confunde, pues halaga los sentidos.
En el fondo sigue siendo un problema.
Si un problema, es exactamente eso: un problema, y precisa ser eliminado, no importa que se trate de una mujer sensacional, o de un hombre maravilloso o de un gran amor que se ha esfumado; por más hermoso que haya sido la experiencia que has vivido o lo significativa que haya sido la persona con quien has estado, si no existiera más sentido para ello en tu vida, tiene que ser eliminado.
Muchas personas cargan la vida entera el peso de cosas que fueron importantes en su pasado y que hoy solamente ocupan un espacio inútil en sus mentes, espacio que es indispensable para recrear la vida.
Un antiguo proverbio Chino dice:
"Para que tú puedas beber vino en una copa que se encuentra llena de Té, es necesario primero tirar el té, y entonces podrás servir y beber el vino".
Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios, hasta llegar a las personas del pasado que no tienen más sentido que sigan ocupando un espacio en tu mente.
Exígete a ti mismo lo que te gustaría exigirles a los demás, y a los demás déjalos tranquilos sin esperar NADA de ellos.
Así te ahorrarás disgustos.
DESCONOCIDO
miércoles, 20 de marzo de 2013
Hoy te vi...
Hoy te vi.
Tus ojos de perenne verde.
Sempiterna dulzura.
Inclemente frialdad.
Hoy lloré.
Y nada más.
Tus ojos de perenne verde.
Sempiterna dulzura.
Inclemente frialdad.
Hoy lloré.
Y nada más.
sábado, 16 de marzo de 2013
He decidido...
He decidido que no quiero un esposo.
Quiero un amigo que me acompañe el resto de mi vida.
Un matrimonio se arruina, porque el hombre no busca una amiga, una mujer, una compañera. Busca una madre para sus hijos, y una madre para él mismo. Una mujer que lo acicale, lave sus ropas, cocine su comida, y algunas veces, hasta lo críe como a un niño: le diga qué es bueno y qué es malo.
Tu no te acuestas con tu madre.
Y he ahí la excusa de muchos de buscar otras mujeres.
No quiero ser una madre.
Y un matrimonio también se arruina, porque la mujer no busca un amigo, un hombre, un compañero. Busca quien la proteja, la mantenga y viva su vida por ella.
Y si obtiene todo eso, asume que su marido es un patético ser, y se siente incompleta.
Porque no logró nada por sí misma.
Y si no lo obtiene, se siente infeliz, porque su cuento de hadas se ha destruido, porque se ha dado cuenta que el otro no podrá hacer el papel de príncipe en su vida, y por tanto, ella no podrá ser una princesa.
Ella ha vivido la vida de otro, y no la suya propia.
Quiero vivir mi propia vida.
¿Por qué en un matrimonio debe existir un mejor amigo, o una mejor amiga?
¿Por qué un esposo no puede ser el mejor amigo de su esposa, y viceversa?
Tal vez, porque todos tenemos miedo de revelarlo todo a una sola persona. Se cree que el mejor amigo es aquel quien te conoce mejor que, incluso, tu propia familia. Es aquel ante quien te presentas tal como eres.
¿Por qué se deben ocultar cosas de uno mismo al otro, a aquella persona con quien vas a estar el resto de tu vida bajo el mismo techo? Creo que es mucho más fácil si entras sin máscaras a tu propia casa y, sin miedos o secretos, duermes en tu propia cama, al lado de esa persona.
No quiero un esposo: quiero un amigo... mi mejor amigo.
Y no quiero ser una esposa, ni una madre... quiero ser su mejor amiga.
domingo, 27 de enero de 2013
Un pensamiento.
No codicies, y no envidies.
Si codicias, codicia tu felicidad, mas no aquello que podría dártela.
Si envidias, envidia a aquellos que son felices aún sabiendo que no verán el siguiente amanecer.
lunes, 21 de enero de 2013
Complejidad
Ya había mencionado previamente que los hombres solo se enamoran una vez.
Ahora, quisiera dejar en claro, que tanto hombres como mujeres somos seres complejos, al fin y al cabo, somos humanos.
Las mujeres son complicadas, debido a que siempre ASUMEN.
Es decir, intentan explicar la reacción de un hombre, intentan dar múltiples significados a lo que un hombre les ha dicho, y de paso recrean una película que represente las infinitas posibilidades por las cuales un hombre hizo o no hizo determinada acción.
Los hombres son complicados. Si, señores, son complicados a su modo.
Por qué son complicados? Porque nunca dicen las cosas como son.
Eso no significa que sean mentirosos, sino que con elevada frecuencia hacen uso de eufemismos, metáforas, y en casos extremos, hipérboles, con el fin de dar explicación a determinada acción realizada.
Por ejemplo, un hombre y una mujer se conocen, salen, se besan, tienen un "rollo", y al final, el hombre decide terminar con la mujer.
El hombre le dice: No eres tu, soy yo, no estoy preparado para una relación.
La mujer en su posterior soledad empieza a elucubrar, a recrear las posibles películas que expliquen el fin de la relación. Si el espíritu de la mujer es benigno, probablemente pensará: "Tal vez la última relación que tuvo fue muy dura", o "tal vez tenga problemas familiares". Si el espíritu de la mujer es maligno, pensará algo como "este tiene otra" o "muy seguramente es gay".
Pero, en el caso del hombre, la cuestión es sencilla, porque los hombres siempre serán bastante básicos. Simplemente, un hombre no va a ser capaz de decirle a una mujer :"Mira, es que eres un mal polvo", o "me gustan las mujeres con mucha cola y tu estás mas plana que una tabla", o algo tan sencillo como "joder, no me gustas".
Y por eso, las relaciones entre hombres y mujeres son condenadamente complejas.
Ahora, quisiera dejar en claro, que tanto hombres como mujeres somos seres complejos, al fin y al cabo, somos humanos.
Las mujeres son complicadas, debido a que siempre ASUMEN.
Es decir, intentan explicar la reacción de un hombre, intentan dar múltiples significados a lo que un hombre les ha dicho, y de paso recrean una película que represente las infinitas posibilidades por las cuales un hombre hizo o no hizo determinada acción.
Los hombres son complicados. Si, señores, son complicados a su modo.
Por qué son complicados? Porque nunca dicen las cosas como son.
Eso no significa que sean mentirosos, sino que con elevada frecuencia hacen uso de eufemismos, metáforas, y en casos extremos, hipérboles, con el fin de dar explicación a determinada acción realizada.
Por ejemplo, un hombre y una mujer se conocen, salen, se besan, tienen un "rollo", y al final, el hombre decide terminar con la mujer.
El hombre le dice: No eres tu, soy yo, no estoy preparado para una relación.
La mujer en su posterior soledad empieza a elucubrar, a recrear las posibles películas que expliquen el fin de la relación. Si el espíritu de la mujer es benigno, probablemente pensará: "Tal vez la última relación que tuvo fue muy dura", o "tal vez tenga problemas familiares". Si el espíritu de la mujer es maligno, pensará algo como "este tiene otra" o "muy seguramente es gay".
Pero, en el caso del hombre, la cuestión es sencilla, porque los hombres siempre serán bastante básicos. Simplemente, un hombre no va a ser capaz de decirle a una mujer :"Mira, es que eres un mal polvo", o "me gustan las mujeres con mucha cola y tu estás mas plana que una tabla", o algo tan sencillo como "joder, no me gustas".
Y por eso, las relaciones entre hombres y mujeres son condenadamente complejas.
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