domingo, 27 de enero de 2013

Un pensamiento.


No codicies, y no envidies.
Si codicias, codicia tu felicidad, mas no aquello que podría dártela.
Si envidias, envidia a aquellos que son felices aún sabiendo que no verán el siguiente amanecer.

lunes, 21 de enero de 2013

Complejidad

Ya había mencionado previamente que los hombres solo se enamoran una vez.
Ahora, quisiera dejar en claro, que tanto hombres como mujeres somos seres complejos, al fin y al cabo, somos humanos.

Las mujeres son complicadas, debido a que siempre ASUMEN.
Es decir, intentan explicar la reacción de un hombre, intentan dar múltiples significados a lo que un hombre les ha dicho, y de paso recrean una película que represente las infinitas posibilidades por las cuales un hombre hizo o no hizo determinada acción.

Los hombres son complicados. Si, señores, son complicados a su modo.
Por qué son complicados? Porque nunca dicen las cosas como son.
Eso no significa que sean mentirosos, sino que con elevada frecuencia hacen uso de eufemismos, metáforas, y en casos extremos, hipérboles, con el fin de dar explicación a determinada acción realizada.

Por ejemplo, un hombre y una mujer se conocen, salen, se besan, tienen un "rollo", y al final, el hombre decide terminar con la mujer.
El hombre le dice: No eres tu, soy yo, no estoy preparado para una relación.
La mujer en su posterior soledad empieza a elucubrar, a recrear las posibles películas que expliquen el fin de la relación. Si el espíritu de la mujer es benigno, probablemente pensará: "Tal vez la última relación que tuvo fue muy dura", o "tal vez tenga problemas familiares". Si el espíritu de la mujer es maligno, pensará algo como "este tiene otra" o "muy seguramente es gay".
Pero, en el caso del hombre, la cuestión es sencilla, porque los hombres siempre serán bastante básicos. Simplemente, un hombre no va a ser capaz de decirle a una mujer :"Mira, es que eres un mal polvo", o "me gustan las mujeres con mucha cola y tu estás mas plana que una tabla", o algo tan sencillo como "joder, no me gustas".
Y por eso, las relaciones entre hombres y mujeres son condenadamente complejas.